martes, 19 de noviembre de 2019

Los jinetes del feismo

Muy buenas a todos mis 'cornichons', vamos a estrenar este fabuloso y desencantador blog con temas que realmente importan a la gente: ¿merece la pena quemarte la vista con un juego visualmente feo si la mecánica lo merece? Parece un tema baladí, pero todos conocemos a alguien que sería capaz de despreciar el mejor juego que habéis jugado sólo porque no es de su agrado visual.

La clasificación de los jugones es bien sencilla y de conocimiento global, por muy nuevo que seas en este mundillo: si no piensas comprar un juego porque es muy feo eres de la categoría plastiquera ameritrasher, de lo contrario estás en el bando de los mueve cubos, eurogamers. Luego hay un trecho de gente que se considera eurogamer de raza, pero que tiene en cuenta el aspecto visual de los juegos por encima de la mecánica, los denominados eurotrashers, a esos no os acerquéis, no son gente de fiar. Ya en el extremo opuesto, en un frío rincón apartado para que nadie les moleste durante meses y meses, están los que juegan con cartoncillos, que parecen recortados del troquel sobrante de un juego de mesa de los 90, sobre un mapa hecho con algún programa de diseño genérico de Windows. Sí, estos últimos son los wargameros.
No entiendo quién ve este mapa y no le apetece jugar. Foto: BGG

Por así decirlo, los que tienen menos aprecio a la vida son los wargameros, ellos jugarían cualquier cosa por fea que sea si a cambio divierte (y educa). Esto me parece genial, pero aún siendo de los que me considero eurogamer, de los que me juego hasta los baldosines del baño, habría cosas que me costaría asimilar, como que esta ficha rosa fluorescente es un temido ejército invasor con +1 de ventaja por estar encima de esa mancha poco definida del mapa, llamada colina. Tampoco se trata de crucificar a un juego porque no te meta de lleno en la temática, el ajedrez tiene menos trasfondo que la petanca y ahí lo está petando año tras año desde hace cientos (eso sí que es un éxito de ventas y no el Catán). Cada vez que he jugado al ajedrez me he preguntado qué le habrán hecho las negras a las blancas para que estás últimas empiecen atacando, ahí falta una parte de la historia que nos están ocultado y nosotros a matar fichas porque sí.

Un wargame de 1984 que tiene el mismo arte que uno de 2019. Foto: BGG
Yo soy de los que piensan que todo juego merece ser jugado, para eso un diseñador ha tenido el mal gusto de diseñarlo poco atractivo. No me digáis que la primera versión de 'Dominant Species' (Dios tenga en su seno al bueno de Chad), no se podía haber pulido un poco las cartas. Seguro que habrá una buena historia detrás de este fatal diseño; pero es que hay que tenerlos como el caballo de Espartero para sacar semejante nivel de infamia. Me pregunto si de verdad sabía Chad Jesen que había hecho un juego de tal calibre, pero luego pensó que no todos tendrían el honor de jugarlo (por los Eurotrasher anteriormente comentados). Así que escondió su magnífica obra tras una cortina de feísmo a capazos. Ningún hereje moderno ha sido capaz de profanarlo hasta su 3a edición. De hecho he leído que hay gente que no lo considera feo, pero oye, de algo tienen que vivir los oculistas y las ópticas.

1a versión Vs 2a versión. Fuente: GTM
Ahora me diréis, es que 'para gustos, colores'. Sed sinceros, vosotros a vuestros hijos los veis muy guapos porque son vuestros y os caen bien, pase lo que pase, sea como sean. Con los juegos pasa lo mismo, no oirás a nadie que pruebe un juego feo, que no le guste mecánicamente y diga: "vaya mojón de juego, pero ahora, el arte está to' guapo dentro de lo diferente". Cuando algo nos gusta y sabemos que es feo, pero al mismo tiempo no queremos tirar por tierra su imagen, solemos decir 'diferente' y así queda como en tierra de nadie. Nunca nadie ha ganado una discusión de feísmo porque cuando el defensor suelta el adjetivo 'diferente'. A partir de ahí se sueltan los últimos resoplidos, gestos de ir mal al baño, el árbitro considera la conversación nula y hay reparto de puntos.

Aunque si lo pienso en frío, este tipo de diseñadores, que hacen sus juegos estéticamente poco atractivos, hacen este mundillo lúdico grande. Me explico, juegos como 'Hansa Teutónica', 'Food Chain Magnate', 'Zhanguo' y un largo etcétera son, a día de hoy, piezas muy codiciadas tras haberles colgado el cartel de 'pocas unidades en Stock'. Cuántas veces se oye la frase "me iba a comprar el juego, pero es que el arte no me llama nada", y una vez entra el juego en la fase de agotado, ese jugador busca el juego de manera desesperada, sin importar si era feo, bueno, bonito o extremadamente caro. Da igual, el feismo pasa a un segundo plano y ahora todos se suben al carro de las mecánicas. No hay ilustradores malos, hay gente con pocos principios y ansia de posesión.

Antes he citado, 'Food Chain Magnate' y muchos diréis: "joder Sr. Pickle si mola mucho las ilustraciones". Lo nombro por la perrería soberana de hacer una contraportada en blanco y un tablero con Paint. Podría extenderme también en los 3 tacos de cartas que te vienen 3 veces repetidos y te tienes que romper la cabeza si es un error de la editorial o no. La perrería de las editoriales a veces supera toda imaginación posible, prueba de ello es la editorial What's your game? que se dedica a reciclar ilustraciones de un juego a otro. Es cierto que tienen una imagen clara de marca, pero atractiva tampoco es. Lo bueno que tiene What's your game? es que si se te pierden componentes de un juego los puedes sustituir por piezas de otro juegos de la misma compañía. Estrategia de marketing infalible. Allways in my mind, la jugada con los cubitos negros de Nippon.
Carbón, bombillas, marcadores, bento, papel... tú eres lo que quieras ser. Foto:BGG
Recordad pequeños míos, jamás digáis de no probar un juego por muy feo que sea. Quizás descubráis una joya... pensándolo mejor, no juguéis a ningún juego feo porque luego se agotan muy rápido y tengo que ir detrás de ellos como loco.

Y así de fea me ha quedado esta primera entrada del Blog, pero ya os advertí que esto no era otro estúpido blog de juegos de mesa, era aún más estúpido si cabe. Próximamente alguna reseña, parida mental o lo que vaya pidiendo el cuerpo.

Nos vemos queridos 'cornichons'

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